¿Cómo elegimos el nombre y el logo de la marca?

El nombre y el logo (en nuestro caso imagotipo -ya que se compone de letras y símbolos) de una marca está considerado por muchos uno de los aspectos más importantes a resolver en la fase inicial de un proyecto empresarial, más si cabe en uno relacionado con la moda. Es algo que nos preguntan constantemente: ¿Por qué un faro? ¿De dónde viene Morrison? En este post queremos contaros cómo fue el proceso hasta llegar a elegir el logo y el nombre de nuestra marca.

En nuestro caso particular, tenemos de decir que dedicamos mucho tiempo a esta decisión. Si lo piensas, tu nombre y logo es lo primero que le va a llegar a la gente y lo que se transmitirá en el boca a boca, por lo que debe estar muy bien definido. Cuando eres desconocido, las pocas veces que se mencione el nombre de tu marca es importante que no pase desapercibido y que sea fácil de recordar.

morrison

Teniendo en cuenta estos aspectos, fijamos unos requisitos básicos que tenía que cumplir el nombre de nuestra marca:

 Tenía que ser un nombre que se pronunciara igual que se lee. Es decir, que no tuviera –por ejemplo- una pronunciación anglosajona.

Era importante que cualquier persona, de cualquier edad o nivel cultural, pudiera pronunciar el nombre fácilmente al leerlo y no hubiera lugar a posibles errores fonéticos. La prueba de fuego fue preguntar a nuestras abuelas cómo se pronunciaba nuestra marca. Es infalible.

 Tenía que ser un nombre que se pronunciara igual en cualquier idioma occidental.

En este punto, pensamos en la futura internacionalización de la marca. Si algún día tenemos la suerte de hacer una estrategia de expansión de la marca, necesitaremos que fuera de España también se pronuncie el nombre de nuestra marca como se lee en cualquier idioma occidental. En inglés, francés, italiano o alemán nuestro nombre se pronuncia exactamente igual.

 Que nos recordara a playa, a música y a las motos, tres de nuestras grandes aficiones.

Queríamos que nuestra marca tenga una parte de nosotros. Al igual que el diseño de la zapatilla ha nacido como influencia de los tres socios fundadores, queríamos que el nombre tuviera algo de nosotros y tres de nuestras grandes aficiones –fútbol a parte- son la música, las motos y la playa. Morrison nos recuerda a todo eso.

 Que fuera una sola palabra y no tuviera más de tres sílabas.

¿No os ha pasado que ciertas marcas que tienen nombres compuestos los simplificáis en una de las palabras por simple comodidad? Tommy (Hilfiger), (Polo) Ralph Lauren o Levi´s (Levi Strauss) No nos engañemos, somos muy comodones.

Si nosotros queremos transmitir algo con el nombre de nuestra marca (música, motos y playa) es importante que se pronuncie completo, así que vamos a facilitaros el trabajo.

5º Que no estuviera registrado dentro del epígrafe de moda.

Tema importante y bastante excluyente. Vivíamos con la página del Registro de marcas y patentes abierta las 24 horas.

A partir de ahí comenzó un trabajo de tres meses con propuestas diarias por parte de los tres que nunca llegaban a convencer, sin siquiera pasar por el filtro del Registro. Pero un día apareció Morrison y no hubo duda. Los tres nos alineamos y fuimos a por él. Estábamos convencidísimos.

Pero nos encontramos un problema en el camino: el Registro. Ya había una marca registrada en nuestro mismo epígrafe con el mismo nombre. ¡Horror! Nos informamos y nos dijeron que podíamos intentar registrarla y, si no había oposición de la otra marca, sería nuestra. Estudiamos a la otra marca y vimos que llevaba años sin actividad, así que nos liamos la manta a la cabeza, la registramos y esperamos los cuatro largos meses que debían pasar sin que hubiera oposición. Uno de los días más felices que hemos vivido fue cuando nos llegó la carta de confirmación del Registro: Morrison era nuestro.

Faro_Morrison

Con el logo, o mejor dicho, “isotipo” (la parte no textual del mal llamado logo), la verdad es que fue algo más sencilloNo tardamos tanto en dar con el ideal. Quizás fue más bien al revés. Él dio con nosotros. Queríamos algo muy icónico, que llamara la atención pero fuera elegante si el día de mañana queríamos utilizarlo para hacer camisetas, sudaderas, camisas… la historia de cómo se nos ocurrió es curiosa.

Los tres fundadores de Morrison somos amigos desde la adolescencia y, además, pertenecemos a un grupo de 15 amigos que siempre hemos estado juntos. Desde entonces, hemos viajado todos los veranos los 15 juntos, nos vemos todos los fines de semana en Madrid… aún hoy esto sigue siendo así. Y cuando empezábamos con Morrison coincidió que estábamos pensando en hacernos un tatuaje los 15 amigos que simbolizara esa etapa, algo que siempre recordaríamos. Como los momentos de mayor convivencia de nuestro grupo de 15 amigos se daban en verano, cuando viajábamos durante una o dos semanas a algún lugar de la costa , pensamos que teníamos que buscar algún elemento costero que simbolizara eso. Y pronto vimos la luz: ¡UN FARO! Sin quererlo habíamos encontrado el icónico logo que estábamos buscando y que, además, tenía toda la relación con nuestros amigos y nuestra juventud. Era perfecto.

Del diseño de cómo sería el faro o la tipografía de Morrison mejor no os lo explicamos. Sería mejor que lo contara nuestro diseñador gráfico. Estuvo a punto de matarnos tres veces por lo pesados que fuimos con los detalles. “Que si la “M” la quiero más arqueada, que si las rayas del logo de esta manera…” Pero tenía que ser así. Empezaba algo muy importante para nosotros, nada podía quedar al azar.